Entrevista a Francisco Delgado
Nueve perspectivas de FRANCISCO DELGADO...
UNA FUNCIÓN DE LA LITERATURA
La ampliación de la conciencia del lector.
UN MÉTODO PARA ESCRIBIR
La espontaneidad del aquí-ahora, unida al soporte de una estructura narrativa UNA MELODÍA PARA INSPIRARTE: El Aria inicial y las variaciones Goldberg, de Bach
PSICOLOGÍA Y/O LITERATURA
Las dos, en situaciones y etapas distintas de la vida. Como tantas disciplinas frecuentemente convergen.
UN TEMA SOBRE EL QUE NUNCA ESCRIBIRÍAS
Sobre las perversiones.
UN LUGAR PARA EL OCIO
Mi casita al lado del mar Cantábrico.
MÚSICA Y/O NOVELA
Música y novela.
UNO O DOS DEFECTOS... Y ALGUNA VIRTUD
Mi falta de paciencia en muchas ocasiones y mi tendencia a hacer juicios globales sobre personas o situaciones son dos viejos defectos. Mi mayor virtud: el amor a la verdad.
ALGO PENDIENTE
Leer varias obras literarias imprescindibles. Y adentrarme en la escritura para teatro.
...Y un recorrido personal
Mi trayectoria en cuanto a intereses y actividad ha ido evolucionando desde lo puramente científico, a lo clínico y en una tercera etapa al arte: a la música y a la literatura. Mi tesis doctoral (un estudio psicoanalítico del texto de Lazarillo de Tormes), habla de este tránsito: desde las teorías sobre la interpretación de textos a lo puramente literario.
P.- En Yo conocí a Bach, tu última novela, descubrimos una biografía novelada de la vida de este músico desde una perspectiva humana, y en tercera persona, a través de la relación que mantiene con el otro protagonista de la novela. Peter Krahl, ¿quién es? ¿Qué tiene y qué no tiene de Bach?
R.-Peter Krahl es el testigo de la belleza, es el artista anónimo que percibe lo sublime, la genialidad. Es la posibilidad de que la cumbre que alberga el arte de Bach pueda ser escuchado o intuido por el hombre corriente. Comparte con Bach la captación y la expresión de la belleza del universo sonoro. No puede compartir la excepcional capacidad de crear. Habría un cierto paralelismo entre la relación de Mozart y Salieri y este músico imaginario y J.S. Bach.
P.- Tu profesión como psicologo clínico y una de tus mayores aficiones, la música, aparecen indisolublemente ligadas en esta novela, ¿es la psicología una herramienta para la literatura o es, más bien, una necesidad vital en el retrato de tus personajes?
R.- La psicología, o, para ser más preciso, el psicoanálisis, ayuda a la creación de un personaje y a la comprensión, en general, del ser humano. En mi caso, me he pasado la vida intentando comprender y ayudar a mis pacientes, que no son básicamente distintos a cualquiera de nosotros; este quehacer diario durante tantos años, me ha dejado obviamente una impronta. Quizás la pregunta que me he formulado durante los últimos años es: ¿está la armonía y la creatividad más allá de los conflictos o están indisolublemente ligados la capacidad de crear y los conflictos del sujeto con su medio?
P.- ¿Puede concebirse la música, y en tu caso, la música clásica como «un remedio para el alma»? ¿Crees que es catártica para los protagonistas de tu novela la relación personal y afectiva que tienen con la música?
R.- Creo que la música es “el lenguaje de los dioses”, o “el lenguaje de dios”; no encuentro otra metáfora mejor para referirme a este lenguaje que es previo y a la vez se sitúa más allá del lenguaje humano. El título de la novela “…Bach, el músico de Dios” hace referencia a esta idea sobre la música. La música para los protagonistas de la novela (como también para mí) es más que catártica: necesaria para vivir.
P.- ¿Es la armonía la clave para una vida literaria? ¿O por el contrario no existe creación sin caos?
R.- Para toda creación artística creo que es necesario que el creador esté en contacto con el caos, tanto externo como interno, y que necesite la salida del mismo, hacia la armonía o belleza.
P.- A lo largo de tu carrera como escritor es una constante escontrar en tus creaciones estudios y análisis de las vidas de otros músicos, ¿que atractivo peculiar presentan estas personalidades para un psicólogo?
R.- Todos los grandes creadores que he estudiado y de los que he escrito tienen una característica común: su vida ha sido rica en placeres pero también en sufrimientos. La mayoría también ha tenido claros aspectos psicopatológicos, que como clínico, me han atraído. En mis escritos han predominado los grandes compositores ( Beethoven, Scarlatti, Chopin, Mozart…) pero mi acercamiento a Miguel de Cervantes o a Vaclav Nijinsky, por poner dos artistas tan diferentes y no músicos, sobre los que también he investigado, ha llegado al mismo resultado: sus vidas son ricas en satisfacciones y dolores, y en su personalidad hay importantes conflictos y tensiones. P.- Para terminar, ¿Estarías cómodo escribiendo en otros géneros como la poesía o el teatro? ¿Puedes adelantarnos cuál es tu próximo proyecto? No sé si puedo utilizar la palabra cómodo. Puntualmente escribo poesía, que apenas sale de mi cajón o del pequeño círculo de íntimos. La poesía la experimento como momentos fugaces de apertura. El teatro me atrae mucho: precisamente el proyecto en el que estoy trabajando es la escritura de la que sería mi primera obra de teatro; el tema, sobre el Bach del último año de vida y su relación con los funcionarios de Leipzig que le crean amargas experiencias. El teatro me resulta un género difícil y apasionante.
PREGUNTA A CIEGAS
¿Escribe Usted porque si no escribiera se moriría?
UNA FUNCIÓN DE LA LITERATURA
La ampliación de la conciencia del lector.
UN MÉTODO PARA ESCRIBIR
La espontaneidad del aquí-ahora, unida al soporte de una estructura narrativa UNA MELODÍA PARA INSPIRARTE: El Aria inicial y las variaciones Goldberg, de Bach
PSICOLOGÍA Y/O LITERATURA
Las dos, en situaciones y etapas distintas de la vida. Como tantas disciplinas frecuentemente convergen.
UN TEMA SOBRE EL QUE NUNCA ESCRIBIRÍAS
Sobre las perversiones.
UN LUGAR PARA EL OCIO
Mi casita al lado del mar Cantábrico.
MÚSICA Y/O NOVELA
Música y novela.
UNO O DOS DEFECTOS... Y ALGUNA VIRTUD
Mi falta de paciencia en muchas ocasiones y mi tendencia a hacer juicios globales sobre personas o situaciones son dos viejos defectos. Mi mayor virtud: el amor a la verdad.
ALGO PENDIENTE
Leer varias obras literarias imprescindibles. Y adentrarme en la escritura para teatro.
...Y un recorrido personal
Mi trayectoria en cuanto a intereses y actividad ha ido evolucionando desde lo puramente científico, a lo clínico y en una tercera etapa al arte: a la música y a la literatura. Mi tesis doctoral (un estudio psicoanalítico del texto de Lazarillo de Tormes), habla de este tránsito: desde las teorías sobre la interpretación de textos a lo puramente literario.
P.- En Yo conocí a Bach, tu última novela, descubrimos una biografía novelada de la vida de este músico desde una perspectiva humana, y en tercera persona, a través de la relación que mantiene con el otro protagonista de la novela. Peter Krahl, ¿quién es? ¿Qué tiene y qué no tiene de Bach?
R.-Peter Krahl es el testigo de la belleza, es el artista anónimo que percibe lo sublime, la genialidad. Es la posibilidad de que la cumbre que alberga el arte de Bach pueda ser escuchado o intuido por el hombre corriente. Comparte con Bach la captación y la expresión de la belleza del universo sonoro. No puede compartir la excepcional capacidad de crear. Habría un cierto paralelismo entre la relación de Mozart y Salieri y este músico imaginario y J.S. Bach.
P.- Tu profesión como psicologo clínico y una de tus mayores aficiones, la música, aparecen indisolublemente ligadas en esta novela, ¿es la psicología una herramienta para la literatura o es, más bien, una necesidad vital en el retrato de tus personajes?
R.- La psicología, o, para ser más preciso, el psicoanálisis, ayuda a la creación de un personaje y a la comprensión, en general, del ser humano. En mi caso, me he pasado la vida intentando comprender y ayudar a mis pacientes, que no son básicamente distintos a cualquiera de nosotros; este quehacer diario durante tantos años, me ha dejado obviamente una impronta. Quizás la pregunta que me he formulado durante los últimos años es: ¿está la armonía y la creatividad más allá de los conflictos o están indisolublemente ligados la capacidad de crear y los conflictos del sujeto con su medio?
P.- ¿Puede concebirse la música, y en tu caso, la música clásica como «un remedio para el alma»? ¿Crees que es catártica para los protagonistas de tu novela la relación personal y afectiva que tienen con la música?
R.- Creo que la música es “el lenguaje de los dioses”, o “el lenguaje de dios”; no encuentro otra metáfora mejor para referirme a este lenguaje que es previo y a la vez se sitúa más allá del lenguaje humano. El título de la novela “…Bach, el músico de Dios” hace referencia a esta idea sobre la música. La música para los protagonistas de la novela (como también para mí) es más que catártica: necesaria para vivir.
P.- ¿Es la armonía la clave para una vida literaria? ¿O por el contrario no existe creación sin caos?
R.- Para toda creación artística creo que es necesario que el creador esté en contacto con el caos, tanto externo como interno, y que necesite la salida del mismo, hacia la armonía o belleza.
P.- A lo largo de tu carrera como escritor es una constante escontrar en tus creaciones estudios y análisis de las vidas de otros músicos, ¿que atractivo peculiar presentan estas personalidades para un psicólogo?
R.- Todos los grandes creadores que he estudiado y de los que he escrito tienen una característica común: su vida ha sido rica en placeres pero también en sufrimientos. La mayoría también ha tenido claros aspectos psicopatológicos, que como clínico, me han atraído. En mis escritos han predominado los grandes compositores ( Beethoven, Scarlatti, Chopin, Mozart…) pero mi acercamiento a Miguel de Cervantes o a Vaclav Nijinsky, por poner dos artistas tan diferentes y no músicos, sobre los que también he investigado, ha llegado al mismo resultado: sus vidas son ricas en satisfacciones y dolores, y en su personalidad hay importantes conflictos y tensiones. P.- Para terminar, ¿Estarías cómodo escribiendo en otros géneros como la poesía o el teatro? ¿Puedes adelantarnos cuál es tu próximo proyecto? No sé si puedo utilizar la palabra cómodo. Puntualmente escribo poesía, que apenas sale de mi cajón o del pequeño círculo de íntimos. La poesía la experimento como momentos fugaces de apertura. El teatro me atrae mucho: precisamente el proyecto en el que estoy trabajando es la escritura de la que sería mi primera obra de teatro; el tema, sobre el Bach del último año de vida y su relación con los funcionarios de Leipzig que le crean amargas experiencias. El teatro me resulta un género difícil y apasionante.
PREGUNTA A CIEGAS
¿Escribe Usted porque si no escribiera se moriría?




